El Corazón de la Orquesta

04 enero 2016,   By ,   0 Comments

A la hora de escuchar un tema orquestal, normalmente no nos paramos a pensar qué papel está desempeñando cada sección de la orquesta, por qué los violines son los encargados de llevar el peso de la melodía, o la contramelodía, o quizá el ritmo mediante sttacatos en ausencia de percusión, o por qué la sección de metales solo aparece en determinados pasajes. Normalmente nos deleitamos escuchando el conjunto del sonido que la orquesta ofrece, y así es como debe ser, a no ser que quieras aprender el porqué de las cosas.

Hoy trataré de explicaros en este primer post acerca de la orquestación, qué papel juega la orquesta en el modo en el que percibimos la música, hoy os hablaré del Corazón de la Orquesta.

 

 

En el aspecto emocional, la música tiene mucho que decir como sabéis, no hay más que ver la cantidad de listas de reproducción que podemos encontrar en Spotify, por ejemplo, relacionadas con el estado de ánimo. En ello influyen aspectos como el ritmo, la tonalidad, la escala, el timbre de los instrumentos, la secuencia de acordes, etc…

Sin embargo hoy nos vamos a centrar en el papel que juegan las secciones de una orquesta sobre las emociones que nos provocan al escucharlas. Evidentemente, no se trata de una guía infalible, ni siempre tiene porqué ser así, pero sí es cierto que como norma general podemos dar por válida esta pequeña guía.

Las secciones

En una orquesta “moderna” normalmente nos encontraremos las siguientes secciones, aunque no es ni mucho menos un standard, podemos tomarlo como referencia:

 

– Cuerdas:

- 18 Primeros violines

- 16 Segundos violines

- 12 Violas

- 10 Cellos

- 8 Bajos

– Maderas:

- 3 Flautas

- 1 Pícolo

- 3 Oboes

- 1 Corno inglés

- 3 Clarinetes

- 1 Bajo Clarinete

- 1 Fagot

- 1 Contrafagot

– Metales:

- 6 Trompas

- 4 Trompetas

- 4 Trombones

- 1 Tuba

– Percusión:

- Harpa

- Timbales

- Bombo

- Caja

- Diversa percusión auxiliar

Cada una de estas secciones puede desempeñar diversos papeles en una obra, incluso a veces muy dispares entre sí, dependiendo de el registro en el que se ejecute, el modo de construir los acordes en la sección, la articulación que se elija, etc… No obstante cada una de estas secciones tiene unas características innatas que las hacen especialmente útiles para describir ciertas emociones al oyente. He aquí algunos ejemplos de algunas de estas secciones:

 

La sección de violines

Es perfecta para prácticamente cualquier pasaje melódica, pero si queremos dar una sensación sonora y penetrante, funciona especialmente bien en las octavas altas. De igual manera, si la primera y segunda sección tocan al unísono (las mismas notas en la misma octava), conseguiremos un sonido más potente.

 

La sección de violas

La viola es un instrumento con un registro menor que el violín, y por lo tanto nos ofrece un sonido más grueso, más cálido en determinadas circunstancias. Si una de las secciones de violín la doblamos con la de violas en lugar de con la segunda sección de violines, conseguiremos un sonido más grueso, que además funciona muy bien si las violas suenan una octava por debajo de los violines. Al igual que los violines funcionan especialmente bien en cualquier situación melódica, pero normalmente éstos suelen llevar la melodía principal y las violas se encargan de la contramelodía o segundas melodías, aunque también pueden jugar un papel muy importante en colchones.

En el maravilloso Adagio for Strings de Samuel Barber, que se popularizó a raíz de su aparición en la banda sonora de Platoon, se percibe perfectamente como el peso de la melodía va alternando entre violines y violas a lo largo de la obra.

 

La sección de Cellos

Es quizá mi favorita a la hora de ejecutar un solo en el cuál se quiera transmitir una intensa carga emocional o cierta melancolía. Para ello lo más apropiado es utilizar las octavas medias, en el caso de las altas conseguiremos un sonido muy brillante e intenso en contraposición. Así mismo, también pueden doblar la melodía o contramelodías de violines y violas, tanto al unísono como hasta dos octavas por debajo.

Os recomiendo escuchéis la Suite nº 1 de Bach para Violoncelo en Sol Mayor, donde podréis apreciar todos los matices que este maravilloso instrumento puede aportar a lo largo de su escala. En especial, como no podía ser de otra manera, os recomiendo escuchéis la interpretación de Pau Casals

 

La sección de Bajos

Añade intensidad y calidez a ciertos pasajes donde queramos reforzar la sonoridad y mostrar el poder de la sección de cuerdas al completo. Normalmente las líneas son mucho más sencillas que en el caso de las secciones anteriores, ya que lo que buscamos es apoyar la tonalidad y añadir una textura a unas melodías ya existentes.

 

Las Flautas

Normalmente utilizadas como legato en pasajes dulces, o en cómicos como sttacato, pizzicato, bartok… Funcionan muy bien en melodías en las que queramos transmitir aspectos positivos, al igual que el pícolo. Un buen ejemplo son algunos pasajes de la banda sonora del Señor de los Anillos, en las escenas relacionadas con La Comarca. Fijaos así mismo, que esa misma línea es posteriormente repetida por la sección de cuerdas dándole mayor sonoridad como comentábamos anteriormente.

 

El Oboe

Uno de mis instrumentos favoritos, por su “humanidad” al transmitir sensaciones. Su timbre es melancólico, llega directo al corazón, incluso se diría que es triste por naturaleza pero indudablemente bello. Funciona especialmente bien en compañía de las cuerdas. Un buen ejemplo es la Banda Sonora del Maestro Morricone La Misión.

 

El Clarinete

De carácter nasal, como el oboe, pero más incisivo y especialmente intenso en las octavas más altas, encaja perfectamente en solos con notas largas, prolongadas, aunque es especialmente expresivo en notas y articulaciones cortas. Un buen ejemplo de esto último podéis tenerlo en el Concierto para Clarinete en La Mayor K.622 de W.A. Mozart.

 

El Corno Inglés

Funciona especialmente bien combinándolo con el Oboe, o como sustituto del mismo si queréis dotar de mayor versatilidad sonora a un pasaje. Escuchad el primer movimiento de la 8ª Sinfonía de Shostakovich.

 

El Fagot

Posee un sonido claro, poderoso y emotivo, es algo menos nasal que el Oboe, y puede resultar en algunos pasajes para dotar de cierta personalidad a una melodía, ya que habitualmente su uso es menos frecuente que el del Oboe.

 

La Trompa

Una de mis secciones favoritas en pasajes épicos tranquilos, emotivos, pero que alcanza una emotividad máxima cuando se utiliza como solo, o en contramelodías. En la 5ª Sinfonía de Tchaikovsky podéis encontrar un magnífico solo de Trompa que refleja perfectamente esta característica.

En su uso como sección es perfecta para pasajes heroicos pero con una dinámica suave, aunque se vuelve muy poderosa al tocar al unísono. Se puede utilizar para apoyar a las Trompetas en pasajes Tutti en los que queremos que su sonido sobresalga por encima del resto de secciones.

 

La Trompeta

Su versatilidad a la hora de transmitir diferentes emociones es enorme. Se puede utilizar en dinámicas suaves para inspirar un sonido introspectivo, o incluso para anticipar cambios de dinámica. En dinámicas fuertes es extremadamente poderosa, incluso puede llegar a dar un toque “militar” a la obra. Normalmente en su uso como sección se suele aplicar en estos últimos casos.

Quizá la obra más representativa de este instrumento sea el 3er movimiento del Concerto para Trompeta de Haydn. Además podréis observar las contramelodías que realizan los violines y violas durante el solo de trompeta.

 

El Trombón

Sin duda la sección más potente y poderosa de la orquesta a mi parecer, normalmente se utiliza en pasajes largos y poderosos, acompañados del resto de la orquesta. Aumenta la sonoridad del pasaje que queramos destacar. No es habitual su uso en solos, pero sin duda, el Concierto para Alto Trombone de Leopold Mozart es uno de mis favoritos.

 

Como os decía anteriormente, no pretendo sentar cátedra con todo esto, sino ayudaros a entender el papel que juegan los elementos de una orquesta en nuestras emociones, en cómo percibimos la música y en qué la transformamos internamente. Estos son solo algunos ejemplos, pero no deben ser reglas que nos limiten en nuestra creatividad, sino guías para saber entender y quizá salir de algún escollo creativo de vez en cuando…

En posteriores posts, trataré de seguir profundizando en aspectos emocionales de la música orquestal y cómo utilizarlos para describir y apoyar diferentes contextos. Aquéllos de vosotros que realicéis música para audiovisuales sabréis lo importante que es ayudar a transmitir el mensaje de las imágenes con la música, situar al espectador en una zona geográfica, en una situación anímica, etc… O quizá seáis amantes de las bandas sonoras y la música orquestal en general en busca de un mayor conocimiento. Espero con esta breve introducción haber aportado algo a vuestras inquietudes musicales.